¿Cuáles son las etapas de una auditoría?

Conoce las fases que los contadores y consultores siguen para realizar auditorías óptimas.

Llevar a cabo auditorías se ha convertido en una práctica constante para las empresas. Y es que tanto las auditorías internas como las externas ayudan a una compañía a detectar posibles riesgos o fraudes, identificar áreas de oportunidad, comprobar el cumplimiento de aspectos legales y fiscales, conocer el desempeño de herramientas tecnológicas y verificar su situación financiera.

Todos estos resultados propician una toma de decisiones oportuna,  lo cual repercute en el cumplimiento de los objetivos institucionales y una mejor identidad corporativa.

Pero antes de lograr estos cometidos, los auditores llevan a cabo una serie de procedimientos que, con ayuda de la disposición e información del cliente, brindan una perspectiva clara y contundente del funcionamiento de una empresa. Sin importar el tipo de auditoría, los contadores y consultores siguen las siguientes etapas durante el proceso. Conoce las fases de una auditoría:

1. Estudio general: Como su nombre lo indica, este primer estudio se realiza de forma muy general. Aquí se establecen las características más destacadas de la empresa, así como los objetivos que se pretenden alcanzar. Estos varían según el tipo de auditoría, pues serán distintos los objetivos de una auditoría de Seguridad Social a los de una auditoría Financiera.

2. Análisis: Con base en el estudio general, los auditores comienzan a analizar los factores que serán relevantes para la auditoría. Aquí destacan dictámenes, informes, cuentas o cualquier tipo de información que devele datos acerca de la situación de la empresa.

3. Observación: Como parte del análisis, también se observa detenida y detalladamente toda esta información con el propósito de detectar errores, incumplimientos, fraudes o riesgos.

4. Investigación: Como apoyo, los auditores se reúnen con directivos y empleados de la empresa para entrevistarlos y recabar información más profunda sobre la compañía y sus procesos.

5. Comprobación: Ya con los datos recabados, se constatan los hechos a través de una documentación que avala la veracidad del estado de la empresa.

6. Evaluación: Después, los auditores hacen una evaluación sobre los procesos, operaciones, parámetros y configuraciones de la empresa, con el objetivo de entregar un informe con evaluaciones en cada área auditada.

7. Implementación: La verdadera labor de los auditores va más allá del diagnóstico, pues después de presentarlo, recomiendan una serie de políticas y sistemas que ayudarán a mantener el correcto funcionamiento de la empresa.

8. Monitoreo: De igual forma, los auditores pueden volver a visitar a la empresa para verificar que dichas implementaciones se estén llevando a cabo de la manera más óptima, y así evitar futuros problemas en la compañía.

En VLH contamos con especialistas que llevarán cada etapa del proceso con profesionalismo, confidencialidad y calidad. Contáctanos para realizar una auditoría.